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Filipinas se prepara para cualquier conflicto por Taiwán
Según un informe del Straits Times, el presidente Ferdinand Marcos Jr. admite que Filipinas no puede evitar verse involucrada en una guerra potencial.
Esta realidad del conflicto por Taiwán convierte a Manila en un aliado estadounidense vital contra el Partido Comunista Chino.
Durante años, la Guardia Costera china ha acosado agresivamente a los pescadores filipinos en el Mar de China Meridional.
Un incidente reciente involucró a embarcaciones chinas disparando cañones de agua y embistiendo botes de suministro filipinos cerca del Bajo de Thomas.
Este acoso marítimo no es un hecho aislado.
Pekín intimida rutinariamente a otras naciones pequeñas en todo el Indo-Pacífico, incluido Vietnam, utilizando buques de milicia marítima para imponer reclamaciones territoriales ilegales.
China busca el dominio absoluto sobre aguas internacionales.
Marcos advierte sobre una guerra regional por Taiwán
El presidente Marcos citó la proximidad geográfica y el gran número de ciudadanos filipinos que viven en Taiwán como razones principales de su inevitable involucramiento.
“Es muy difícil imaginar un escenario en el que Filipinas no se vea de alguna manera involucrada,” declaró Marcos con claridad.
Debido a estos fuertes lazos, sus declaraciones sugieren firmemente que Filipinas favorecería activamente a Taiwán durante una invasión china.
Para prepararse ante esta amenaza, Filipinas llevó a cabo recientemente los masivos ejercicios militares Balikatan junto a Estados Unidos, Australia y Francia.
Estos ejercicios conjuntos demuestran un frente unificado contra la expansión autoritaria.
Además, se esperan contactos diplomáticos entre Manila y Taipéi en los próximos meses para coordinar la seguridad regional.
El mundo libre debe mantenerse unido.
Como ha señalado el pastor John MacArthur, los sistemas humanos corruptos siempre buscan expandir su poder mediante la coerción y la fuerza.
El Partido Comunista Chino encarna esta codicia descontrolada a la perfección. Pekín no respeta fronteras y no valora ninguna vida humana en su búsqueda de hegemonía regional.
La estrategia estadounidense en el Indo-Pacífico depende de Filipinas
El contexto más amplio revela una rivalidad geopolítica histórica entre Estados Unidos y China.
Es de interés vital para Estados Unidos fortalecer la cooperación militar y económica con los pequeños países aliados de la región.
Una red de aliados fuertes crea un muro impenetrable de disuasión contra la amenaza china.
El presidente Donald Trump entiende que la verdadera paz requiere una enorme ventaja estratégica. Su política respecto a la realidad del conflicto de Taiwán se mantiene sólida, enfocada en preservar el statu quo.
Durante recientes encuentros diplomáticos, Trump simplemente evitó provocar a China innecesariamente.
Prefiere que Taiwán no declare la independencia formal, lo cual desencadenaría una guerra inmediata.
Trump quiere mantener las tensiones bajo control mientras fortalece silenciosamente la capacidad militar en el Indo-Pacífico. La disuasión funciona mejor cuando los adversarios enfrentan consecuencias abrumadoras.
La paciencia estratégica cambia el mapa.



