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Tulsi Gabbard no renuncia, y eso es exactamente lo que más teme el Estado Profundo.
Como Directora de Inteligencia Nacional, es una bola de demolición apuntada directamente contra el establishment de inteligencia.
El mismo aparato que la difamó durante años ahora pierde el sueño sabiendo que ella tiene acceso total a todo lo que intentaron ocultar.
Trump la colocó ahí deliberadamente. Ella se queda deliberadamente.
La misión de Tulsi no ha terminado
Gabbard fue puesta en ese puesto por una sola razón: limpiar la casa.
La comunidad de inteligencia ha operado en las sombras durante décadas, espiando a ciudadanos estadounidenses, manipulando narrativas y protegiéndose a sí misma por encima de la ley.
Ella está encendiendo las luces.
Laura Loomer lo ha dicho durante años: el Estado Profundo no teme a los críticos ruidosos. Teme a las personas con poder real y acceso real. Tulsi tiene ambos.

La peor pesadilla del Estado Profundo
Los medios quieren que usted crea que Tulsi es vulnerable. No lo es. Trump no remueve a personas que genuinamente están haciendo el trabajo.
John MacArthur dijo una vez que la verdad no necesita protección, solo necesita exposición. Eso es precisamente lo que Tulsi Gabbard está haciendo.
El trabajo apenas está comenzando.
La verdad siempre gana.
Respuesta a @MarioNawfal [En respuesta a: https://x.com/MarioNawfal/status/2046772875869462993?s=20]



