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Hace apenas unos días, Friedrich Merz dijo a estudiantes alemanes que “una nación entera está siendo humillada por el liderazgo iraní.”
Esa nación entera era Estados Unidos.
Dicho abiertamente. Dicho públicamente.
La respuesta de Washington fue rápida e inconfundible: Trump retiró 5,000 tropas del suelo alemán Y canceló el despliegue del sistema de misiles hipersónicos Dark Eagle, un arma avanzada de largo alcance que estaba destinada a contrarrestar los misiles rusos ya posicionados en Europa.
Solo esa cancelación debería haber provocado un escalofrío en Berlín.
Pasajero de la OTAN
Alemania se ha refugiado bajo el paraguas de defensa estadounidense durante décadas mientras financiaba crónicamente por debajo de lo necesario sus propios compromisos militares.
Trump no se anduvo con rodeos: “El canciller de Alemania, Friedrich Merz, cree que está bien que Irán tenga un arma nuclear. ¡No sabe de lo que habla!”
Palabras fuertes, pero las tropas y los misiles saliendo por la puerta hablaron aún más fuerte.
Los socios de la OTAN que viven a costa de la fuerza estadounidense mientras critican públicamente la estrategia estadounidense no deberían sorprenderse cuando la factura finalmente llega.
La ironía de Friedrich Merz al descubierto
Y ahora aparece esta publicación, elogiando a Estados Unidos como el “socio más importante” de Alemania y calificando las ambiciones nucleares de Irán como un “objetivo común” al que oponerse.
Proverbios 17:28 nos recuerda que aun el necio, cuando calla, es contado por sabio.
Merz eligió el momento equivocado para hablar, y ahora elige el momento equivocado para hacer las paces. Las consecuencias son reales.
Las alianzas requieren más que declaraciones convenientes cuando la presión ya ha pasado.
Respuesta a @bundeskanzler [En respuesta a: https://x.com/bundeskanzler/status/2051039860916461709]



